Saturday, December 17, 2005

CASAS CON ENCANTO


Patio andalusí: Eduardo Javier Rodríguez

Cálida, acogedora, intimista y, al mismo tiempo, misteriosa. Así es el interior de la casa andalusí de los siglos XII-XIII. El historiador andaluz Pedro Marfil Ruiz dijo de ella que “es algo más que una casa, es un ambiente vivo y que invita a vivir” gracias a sus aromas y su colorido que “llenan todos los rincones”.¿Te gustaría viajar en el tiempo para conocer la Córdoba morisca?

Disfruta de la paz y del sosiego que te brinda la casa andalusí. De la riqueza de su artesanía, de los olores y los sabores de una época que no muere en la ciudad eterna. Podrás hacerlo si acudes al número doce de la calle Judíos y visitas la casa-museo andalusí.

Interior de la casa andalusí: Eduardo Javier Rodríguez

La casa andalusí ofrece al visitante una falsa apariencia. Su sobrio aspecto externo hace que pase desapercibida. Los muros y balcones están decorados con tupidas celosías que impiden al curioso observar lo que ocurre dentro.

Es como un cofre en cuyo interior se encuentran preciosos tesoros. Engaña al visitante que, al cruzar el zaguan, empieza a percatarse de tales riquezas. La mayor, sin duda, para los árabes era el agua, y así lo es también para los moradores de estas calurosas tierras. Por eso, las casas cordobesas tradicionales tienen un patio en torno al que se organizan las demás dependencias y en cuyo centro habita un pozo o alberca.

Patio andalusí: Eduardo Javier Rodríguez

Vivos, misteriosos y aromáticos, así son los patios andalusíes. En ellos se hacía gran parte de la vida cotidiana, en ellos se reunían sus dueños bien para celebrar acontecimientos y festejos bien para pasar la velada de noches calurosas, en ellos se colorean las fachadas con aromas de claveles y azahares.

Sunday, December 04, 2005

CÓRDOBA MEDIEVAL



Posada del Potro: Eduardo Javier Rodríguez Lopera

“Quiso la mala suerte del desdichado Sancho que entre la gente que estaba en la venta se hallasen cuatro periles de Segovia, tres agujeros del Potro de Córdoba y dos vecinos de la Heria de Sevilla”. No es ésta la única referencia que hace Miguel de Cervantes a la Posada del Potro en su obra más universal. La cita hasta tres veces en varios de los capítulos de “Don Quijote de la Mancha”.

Al entrar en la posada nos encontraremos con un patio en torno al que se organizan las dependencias. “…se dio luego orden como velase las armas en un corral grande que a un lado de la venta estaba; y, recogiéndolas don Quijote todas, las puso sobre una pila que junto a un pozo estaba…”

Es el prototipo de vivienda de los siglos XIV y XV. En ella se respira todavía un aire medieval que nos traslada a épocas lejanas en las que comerciantes y viajeros se trasladaban a pie o a caballo. Cansados, ateridos de frío o acalorados por el estío andaluz, hacían escala en las ciudades y pueblos que les acogían.

El propio Cervantes residió en esta posada donde trató con “ricachones del pueblo, hidalgos, palurdos y maleantes de aldea”.
El escritor conocía Andalucía muy bien ya que en 1587 el rey Felipe II le nombró Comisario Real de Abastos. Tenía como misión requisar los cereales y el aceite de las poblaciones de toda la región para financiar la escuadra de la Armada Invencible.
A Cervantes no le gustaba este trabajo pero el rey no le dio otra opción. A causa de él estuvo encarcelado en Écija y en Sevilla y fue excomulgado en dos ocasiones. Así es como llegó a Córdoba.

Fuente del potro: Eduardo Javier Rodríguez

La posada del Potro está ubicada en un barrio que tradicionalmente se ha dedicado a la compra-venta de ganado, En la cercana calle de Feria se comerciaba con potros. La plaza en la que se sitúa la posada lleva también el nombre de este animal, al igual que la fuente renacentista que hay en el centro y que está coronada por un potrillo.

Se conserva en perfecto estado desde que hace 600 años comenzara su labor de albergar a las más diversas gentes. Realizó su función hasta 1972 en que pasó a manos del Ayuntamiento de la ciudad que la convirtió en espacio cultural. Actualmente se celebran en ella representaciones teatrales, exposiciones y diversos actos culturales, de forma temporal.

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